martes, 12 de febrero de 2013

12 de febrero: Nicolás Dávila, breve cronología de un Patriarca, Guerrero y Estadista


   
 El Coronel Nicolás Dávila, de aristocrática presencia y gran capacidad de acción
condujo exitosamente "la flor de la juventud riojana" en la Expedición Auxiliar a Chile. El 12 de febrero de 1817 ejecutó la toma de Copiapó (fotografía inédita - gentileza de sus descendientes, familias Larguía y Gordillo Dávila, de Nonogasta, La Rioja) 
Nicolás Dávila:
Breve cronología de un Patriarca, Guerrero y Estadista
Elena B. Brizuela y Doria
Sañogasta, febrero de 2013


SUS PADRES, SU BAUTISMO Y SU APELLIDO
En el libro correspondiente a asientos de bautismos de los años 1785-1805, de la Iglesia Matriz de La Rioja, dice textualmente:
“En la ciudad de la Rioja en veinte y Nuebe días Del  Mes de Agto. de mil Setecientos ochenta y seis años Yo el cura y vicario interino Mtro. Juan Franco. del Moral, Puse oleo, y crisma a Nicolás que nació el día catorce De Abril, en cuio dia por mi fue bautizado hijo de Franco. Javier de Brizuela y de Dña. Rosa del Moral y para que conste lo firmé
Mtro. Juan Franco. Del Moral” (firma)
Sobre el margen izquierdo dice: “Nicolás Brizuela del Moral”.
A diferencia del sacerdote, los historiadores consignan como día de nacimiento el 6 de enero. Su padre fue don Francisco Javier de Brizuela y Doria, el Vínculo o titular del Mayorazgo de San Sebastián de Sañogasta; su madre, María Rosa del Moral y Andrada. A don Nicolás le correspondía el apellido “Dávila”, como a nueve de sus diez hermanos que venían heredándolo del abuelo paterno, José María Dávila, marido de doña Petronila de Brizuela y Doria; mientras que el undécimo hermano, el mayor -Ramón-, debía firmar “de Brizuela y Doria”, como su padre y todos los Vínculos antecesores, por ser heredero del Mayorazgo. Esta era una cláusula común en los mayorazgos tendiente a perpetuar la trayectoria de las familias, y que los descendientes debían cumplir y lo hacían con obediencia filial, siguiendo la manda impuesta por los fundadores Pedro Nicolás de Brizuela y Mariana Doria,  abuelos de Nicolás en cuarto grado.

INFANCIA Y JUVENTUD
Las vivió y se formó con su familia en Sañogasta, en la “casa 14”, al lado de las célebres vertientes del actual Parque, según el censo fechado en 1810 llevado a cabo por el Párroco del Curato de Famatina, Padre José Ortíz de Ocampo. La casona de la Hacienda de San Sebastián de Sañogasta estaba dotada de corrales, granero, viñedos, bodega, fundición para minerales, fábrica de pólvora, dependencias necesarias para la vida familiar y productiva, y demás actividades propias.
En la antigua “Casa de Loreto”, en Córdoba, según los archivos, con sus hermanos Ramón y Miguel  estudiaron y consolidaron la educación recibida en el seno familiar.

CASAMIENTO, NUEVA RESIDENCIA Y ERECCION DE LA IGLESIA DE NONOGASTA
El  25 de junio de 1810, en la ciudad de La Rioja, contrae matrimonio con María Vicenta Gordillo y Castro. Se traslada a vivir en el pueblo de su mujer, Nonogasta, donde construye su  hacienda. Tuvieron cuatro hijos de prolífera descendencia.  La casa está en pie y restaurada.
También levantó la Iglesia, y trajo de Chile la venerada y artística imagen de San Vicente Ferrer, tan expresiva y cargada de simbolismo de combatiente contra los errores y pecados de su época, dando origen a la tradición religiosa actual, que arraigó con fuerza.

ACTIVIDAD POLÍTICA Y MILITAR
Después de la separación de España, libres del absolutismo borbónico y adoptada la forma republicana, hubo  inestabilidad por las permanentes contiendas entre caudillos regionales, prohombres de arraigo y adeptos a las nuevas ideas de la Revolución Francesa que conspiraban en la ciudad. Los señores de rasgos patriarcales cumplían un polifacético papel, de características ciudadanas y rurales, de salón y guerreras, intelectuales y mercantiles, con innato sentido de autoridad y capacidad para dirigir, organizar, proteger a los más débiles y a las familias que trabajaban en sus campos.  Cuando las circunstancias lo requerían, se armaban militarmente; eran vistos como una garantía del orden y la estabilidad. Don Nicolás fue uno de los personajes de la aristocracia criolla proyectados a una situación de preeminencia. Así es como lo encontramos:
Desde el 10 de febrero de 1811 -con 24 años- forma parte de la Junta Subalterna, con Francisco J. de Brizuela y Doria e Inocencio Gordillo; esta gestión gubernativa trajo ventajas por la aplicación de normas más adecuadas a la idiosincrasia y progreso de La Rioja, aún dentro de una libertad limitada, porque dependía de la Superintendencia de Córdoba;  la Junta duró hasta que en 1812 se creó el cargo de Teniente de Gobernador -consigna M. Bravo Tedín en su “Primera Selección” de “Efemérides Riojanas”, 1992.
En 1812 es Alcalde de primer voto en el Cabildo riojano.
En 1815 conforma el grupo de propietarios de minas del  Famatina.
Era ya Comandante de Armas en la Capitanía de Famatina,  con asiento en Anguinán, cuando a fines de 1816 recibió la orden del Gobernador Martínez, de organizar dos escuadrones que integrarían la campaña libertadora de San Martín a Chile; debía estar lista a mediados de enero, ¡vaya apuro! Nuestro hombre sería el Segundo Comandante -aunque se ocuparía de todo- y el primero Francisco Zelada, que se le uniría en Guandacol, con doce más.
Trabajó con ahínco, y tuvo valiosa ayuda. Venidos de Los Llanos, 200 hombres al mando  de su Comandante de Armas  Fulgencio Peñaloza (tío del Chacho), se sumaron a los 120 locales. Los oficiales, entre ellos su hermano Miguel Dávila, el valeroso chileno Manuel Larrahona, y muchos otros, “la flor de la juventud riojana” según expresión del propio don Nicolás; criollos, mestizos y algunos pocos indios, pardos y morenos formaban las filas de la expedición.
Partieron de Chilecito el 16 de enero de 1817, de la antigua Iglesia de Santa Rita “luego de oír Misa”, dice la tradición oral. Otros muchos aportes de parientes, familias amigas y del pueblo en general completaron el abastecimiento.
Del Mayorazgo de Sañogasta, además de cantidades abundantes de pólvora “fabricada en su territorio” (conforme Zinny), se aportaron granos y animales, y vitales recursos en la marcha por el norte de Guandacol, “en sus puestos y fincas cedidos por don Francisco Javier de Brizuela y Doria y su hijo Ramón” (de acuerdo a Lanús).
Asimismo, los miembros de esta familia fueron quienes fundieron los “primeros cañones argentinos”… “para luchar por la libertad”, “en Famatina” -según escriben en sus respectivos libros el Coronel Roque Lanús y Antonio Zinny;   Famatina era entonces el nombre de la Capitanía a la que pertenecía Sañogasta.  Los autores citados no consignan si fueron usados en esta acción. (Posteriormente los cañones les fueron tomados a don Nicolás por Facundo Quiroga, y a éste por el Gral. Paz en La Tablada.)
La expedición y toma de Copiapó y el puerto de Huasco fueron la mayor proeza del Coronel Dávila. Tenía treinta y un años, ¡un buen ejemplo para nuestros jóvenes de seriedad de objetivos, combatividad y compromiso por el bien común!
La marcha fue realizada casi al mismo tiempo que las  restantes columnas de la campaña y, según Zinny, constituyó “el primer triunfo de la patria”. Las seis columnas habían salido de diferentes puntos ubicados a lo largo de 800 kilómetros de la Cordillera de Los Andes, contribuyendo al proyecto del Libertador de tomar cinco provincias chilenas el 12 de febrero de 1817; las dos que partieron de Mendoza se unieron al mando del General para entrar en Chacabuco.
Dice Lanús que en la columna riojana Dávila fue “…la figura más destacada…, presidió en Copiapó y El Huasco todas las decisiones políticas… y también fue quien ocupó militarmente las Villas”. “A la prudencia, habilidad y discreción de Dávila fue confiada tan delicada tarea; sus condiciones personales y su educación constituían de por sí una garantía de éxito, contaba  con muchas vinculaciones en Copiapó, lo que facilitaría su cometido”. A esto agrego que su coraje y combatividad,  puestos  al servicio de un alto ideal, fueron méritos invalorables.

DESPUES DE LA GRAN HAZAÑA
La Rioja demostró su capacidad de acción con buenos dirigentes y buena disposición de los ciudadanos. Pero no en todo momento fue así. Vivió, antes y después, años difíciles, de confusión, intrigas, contiendas políticas y situaciones de inestabilidad.
En 1815 el Cabildo, basado en seculares tradiciones del período hispánico, la declaró “Provincia Autónoma” bajo la gobernación de Ramón de Brizuela y Doria. Pero después de dos años de recuperada por ese acto la autonomía de que gozara hasta la arbitraria creación de Intendencias (1782), el Congreso nacional la volvió a poner bajo la jurisdicción de la Intendencia de Córdoba del Tucumán.
Con Francisco A. Ortíz de Ocampo como gobernador de La Rioja se concreta definitivamente la autonomía riojana.
Este importante logro se dio, sin embargo, en un período que Armando Bazán califica de “tumultuoso”. Fue caótico, y en él sus rivales ideológicos sufrieron allanamientos, embargos, prisiones, engrillamientos, calumnias y saqueos en sus casas, como la de don Nicolás en Nonogasta (conforme relata Joaquín V. González en “Mis Montañas) y de sus familiares en Sañogasta (de acuerdo a las Memorias de Isora Ocampo Dávila).  El Gobernador Ortiz de Ocampo es depuesto por Facundo Quiroga; unos dicen que “instala” en el gobierno a Nicolás Dávila, otros escriben que fue “popularmente electo”. Lo cierto es que permanece de 1821 a 1823  -“toda una proeza en épocas tan turbulentas”, según el historiador Bazán. En su gestión procuró resolver las penurias financieras de La Rioja instalando la Casa de la Moneda en Nonogasta, usando las pastas de la plata extraídas del cerro Famatina. Lo logró por su tenacidad, el apoyo del Dr. Castro Barros desde su Diputación y la autonomía de la provincia.
Otro progreso fue el impulso a la olivicultura en los pueblos de La Costa de Arauco.
Las relaciones con el Comandante de Armas Facundo Quiroga no eran buenas, y los desencuentros se profundizaban... Ambos se armaron. Continuando con la tradición, Dávila fabricó más cañones. Trasladó el gobierno a Nonogasta.
Marzo de 1823 fue movido y nefasto; la Sala de Representantes pidió cuentas a ambos contrincantes; el Gobernador no respondió; fue depuesto e hizo caso omiso. Envió con tropas a su hermano, quien se encontró con Quiroga a pocas leguas de La Rioja; se trabaron en un “combate personal” ambos jefes. Miguel Dávila hirió a Facundo de un lanzazo en una pierna  e inmediatamente, viendo que su jefe llevaba las de perder,  la soldadesca lo mató sin asco. Se conoce el hecho como la Batalla de “El Puesto”. Significó la caída de los Brizuela y Doria-Dávila: Miguel muerto, Ramón y Nicolás prófugos…
Quiroga toma el gobierno.
Una cuestión para debatir en otro momento: los que muchos historiadores presentan con simplismo como “unitarios” fueron los primeros promotores de nuestra autonomía, y sus perseguidores “federales” que ejercieron el centralismo a nivel provincial y nacional. (Nota: no pocos autores se plantean hasta qué punto Rosas y Quiroga fueron auténticamente federales).
Pero…Nicolás no era hombre para permanecer en las sombras; aparece constantemente, con sus congéneres, impulsando, inspirando o conspirando.
Está nuevamente en el ruedo en 1854 siendo Ministro General de Francisco Solano Gómez.

¡NOVENTA AÑOS!
Don Nicolás Dávila, uno de los grandes héroes riojanos, vivió noventa años de manera plena y prolífera. El 20 de mayo de 1876,  Dios le llamó a rendir cuentas de los talentos que le dio, de sus actos, sus luchas y sus obras. Descansa en paz en Nonogasta; la bóveda que ocupa, por estar él allí, es Monumento Histórico Nacional.
Fue un verdadero patriarca, estadista y guerrero de la Independencia, que supo y pudo ganar un importante lugar en la historia.




lunes, 28 de enero de 2013

¿Qué cuenta para los legisladores que promueven la consulta, y los actuales gobernantes? ¿El verdadero pueblo, que renueva su pacto de fidelidad a Dios, o las ruidosas minorías que quieren abolir el matrimonio y la familia? - "Por esta ley queremos ser gobernados" (IV)

Un pueblo que se enorgullece de sus raíces no puede aceptar que se desnaturalicen las bases de la sociedad, como son el matrimonio, la familia y la paternidad como siempre las hemos entendido.


¿Acaso no cuentan para nuestros legisladores y gobernantes las creencias y valores de las multitudes que espontáneamente se congregan para expresar su adhesión a las seculares tradiciones y devociones en honor de la Virgen de Luján, en las festividades de N.S. del Valle de Catamarca, en el Tinkunaco riojano, en la renovación del pacto de fidelidad al Señor del Milagro? Cuando el pueblo tenga en claro que un sector de quienes dirigen el país lo quiere llevar a romper el pacto de fidelidad admitiendo la destrucción de la paternidad y la familia, ¿lo aceptará?

Hay en el Noroeste grupos de promesantes que caminan cientos de kilómetros para expresar una Fe que se transmite de generación en generación, (cf. Agustín Usandivaras, Director de Pro Cultura, “La Fe baja de las montañas”, 11 de septiembre de 2012, versión online).

¿Hay algún fenómeno social, político o aún deportivo o artístico que congregue 800.000 o más personas y que lleve a ese grado de dedicación? ¿Es lógico ignorar a estos cientos de miles, o millones de argentinos que se congregan para expresar su “pacto de fidelidad” conforme sus ideas y creencias católicas? ¿O es que sólo cuentan a la hora de legislar las ruidosas minorías refractarias a la identidad cristiana, que quieren abolir el matrimonio y la familia para dar rienda suelta a sus caprichos, desvaríos y desenfrenos, aunque desgarren al País?(continúa próximamente)

lunes, 14 de enero de 2013

"Por esta ley queremos ser gobernados" (III) - El poder político, conforme la doctrina pontificia, no es nunca absoluto



De la nota anterior, del 14 de diciembre pasado: "...Es importante tener presente ese fondo de cuadro hoy en día en que los argentinos asistimos desconcertados a una serie de reformas e intentos de reformas, como la que nos ocupa, no deseadas por la mayoría, porque atentan gravemente contra esas esencias tradicionales, que nuestros mandatarios, excediendo el límite de sus mandatos, se proponen imponer."


El ambiente de un país donde existe un verdadero pueblo es característico: florecen las tradiciones y se respira el orden y las libertades legítimas. Ese ambiente irrita a los partidarios del totalitarismo de Estado, como el tristemente famoso Danton, que llevó a miles a la guillotina hasta caer él mismo bajo su filo. Los Papas advierten sobre los peligros de nuevas formas de totalitarismo de Estado, que quieren pasar por democráticas. También Danton y sus congéneres actuaban en nombre del pueblo...


Pues, enseña la doctrina pontificia, de tanta repercusión en la Argentina, que el poder político no es nunca absoluto, tiene limitaciones, derivadas de su fidelidad a la finalidad, razón de ser y misión del poder, que es el bien común (cf. “Doctrina Pontificia”, II, Documentos políticos, ed. B.A.C. Sumario Sistemático de las tesis que se contienen en los documentos pontificios acerca de la constitución  cristiana de la Sociedad  y del Estado, pp. 11-87).
Eso no debería suceder en un régimen que se proclama democrático y que, en coherencia con ese sistema, debe respetar las convicciones y deseos de los argentinos.
El fenómeno nos recuerda voces de alarma contemporáneas, dignas de ser escuchadas que, como la de los Papas del siglo XX y del presente, han alertado contra el totalitarismo de Estado, tanto de corte nacional-socialista, como burgués -más disimulado pero también autoritario. Heredero de aquel superado absolutismo del período iluminista, que en Salta encontró su más vigorosa y resistente valla, que proclamaba la omnipotencia del Estado ante las tradiciones jurídicas consagradas y la ley de Dios, que alcanzó su auge en la Revolución Francesa. Revolución que se evocó expresamente en el ámbito legislativo para la implantación del mal llamado “matrimonio igualitario”, en cuyo espíritu se basan no pocas figuras políticas actuales afines a esta reforma, a pesar de que –al decir del Papa Paulo VI- “se apropió de conceptos cristianos como fraternidad, libertad, igualdad… pero que asumieron las características de una lucha anticristiana, laica, irreligiosa” (cf. Insegnamenti…, vol. I, p. 569).
En este acto nuestros representantes nos están  escuchando pero, ante hechos concretos posteriores que se dieron en situaciones análogas, surge la pregunta: ¿se tendrá en cuenta la opinión de la Argentina profunda?
Se dio, por ejemplo, aquí en Salta, cuando se realizaron audiencias como ésta para evaluar el proyecto del mal llamado “matrimonio igualitario”. Fue tan contundente el rechazo a la impopular ley, que los titulares de los diarios anunciaron: “Rechazo mayoritario al proyecto de matrimonio entre homosexuales” (cf. El Tribuno, 15 de junio de 2010 “En la audiencia pública realizada en la Legislatura de Salta…”). 
Pero al llegar el momento de votar, las publicitadas audiencias, con su efecto tranquilizador y aires democráticos, quedaron en el recuerdo,  y el resultado fue el contrario de lo que esperaba la mayoría. Esperamos que esto no suceda nuevamente con la cuestionada reforma del Código Civil.
(continúa en la próxima nota)

jueves, 3 de enero de 2013

La matanza de niños de edad escolar en EE.UU:: ¿generando monstruos?



¿Generando monstruos?

En su artículo “A Generation of Monsters”, el escritor John Horvath II plantea interrogantes de fondo ante las matanzas que sacudieron al público estadounidense. Presentamos una versión en castellano del esclarecedor artículo preparada por nuestra Redacción..

Todos estamos de acuerdo en que la horrible masacre de inocentes niños de colegio primario en Newtown, Connecticut (EE.UU.), fue realmente monstruosa. Tratar de entender cómo alguien pudo cometer un hecho tan cruel e inhumano es un desafío a la imaginación.  Máxime cuando no se trata de un incidente aislado. Casos similares están  pasando con frecuencia cada vez mayor, lo que lleva a numerosas personas a preguntarse qué debemos hacer.
Si bien se admite que todas estas matanzas son monstruosas, pocos llaman a estos “gunmen” como lo que son: monstruos. Los medios los presentan como solitarios introvertidos, estudiantes incomprendidos o fuera de lo común, individuos perturbados mentalmente, etc. dejando entrever que hay un misterio en sus almas que somos incapaces de entender.
La verdad es que no hay ningún misterio. ¿Por qué no llamarle “pala” a una pala? El diccionario define como monstruo a “alguien que se desvía de un comportamiento o carácter normal o aceptable; persona de maldad o crueldad antinatural o extrema”. Aquí se trata de individuos que dejaron de sentirse obligados a comportarse normalmente.
Tal vez la verdadera dificultad en decirle “monstruos” a estos asesinos resida en que esto de algún modo cuestiona el rumbo de pesadilla que ha tomado nuestro estilo de vida norteamericano.  Cuando la búsqueda de felicidad se basa en la falsa premisa de una completa libertad de hacer lo que a uno se le antoja, no hay límites que valgan a las fantasías. No  hay normas  sociales a ser respetadas. El orden moral se ha quebrado. La razón por la que estos individuos actuaron de ese modo es porque simplemente no aceptaron restricciones y llevaron esa falsa premisa hasta las últimas consecuencias de lo monstruoso, anormal y desvariado.
Más aún, fueron criados de ese modo. No se trata de individuos que viven en situación de extrema pobreza. De hecho, los colmaron de todo lo que desearon. Son los chicos echados a perder de una frenética sociedad sin restricciones. Los libraron de todo esfuerzo o sufrimiento. No les enseñaron orden, responsabilidad y sentido del deber. No les dijeron que “no” cuando había que hacerlo.
En su vida, todo lo que contribuye a la estabilidad mental juvenil brilla por su ausencia. Casi todos son resultado de familias deshechas, divorcio y vidas alteradas que contribuyeron a su inestabilidad mental. Les faltó el calor y la seguridad de una familia sana que los sostuviera y ayudara en el trayecto de la vida. No quisieron que el norte moral de la religión los guiara en su existencia carente de objetivos.
Lo peor de todo esto es que viven sumergidos en nuestra cultura que glorifica la violencia, sexualiza todo y relativiza el sentido del bien y el mal. Se rodearon de películas, video-juegos y entretenimientos llenos de brutalidad, vulgaridad y sensualidad. Creen que la finalidad de la vida es la satisfacción inmediata de sus deseos. Vivieron en las sombras de desvariadas sub-culturas.
¿Y aún nos preguntamos por qué tenemos estos “gunmen”? Sería más bien el caso de plantearse por qué hay tan pocos. En medio de la juventud actual, hay un volátil sub-conjunto de individuos que hemos criado como monstruos. Viven entre nosotros desafiando toda posibilidad de detección. Son bombas de tiempo listas para detonar con extraordinaria crueldad cuando sus vidas se quiebran.   Se oyen clamores por una mayor seguridad, más control de armas de fuego y más fondos federales para programas sociales. Pero ninguna de estas “soluciones” apunta a la cuestión de cómo dejar de formar monstruos.
¿Dónde se encuentran los llamados a fortalecer las familias? Estos jóvenes necesitaban figuras paternas fuertes y madres compasivas y de principios. ¿Acaso nadie condenará nuestra cultura de violencia, sexo y muerte? ¿Nadie se atreverá a enseñar el deber, el freno y la disciplina que los chicos ansían recibir y necesitan para su formación? ¿Cuándo veremos a sus ‘modelos’ inspirarles una conducta moral o heroísmo? ¿No le debemos enseñar a nuestra juventud religión, moral y ley de Dios, en lugar de relativismo moral? Seguramente estos clamores reformadores ‘políticamente incorrectos’ no se tendrán en cuenta y, sin embargo, son de urgente necesidad.
Entre tanto, el público está amenazado por esta generación de pobres monstruos que hemos criado y que viven ocultos entre nosotros.  A nadie le sorprenderá que los ciudadanos respetuosos de la ley traten de armarse para protegerse de esta amenaza, que va convirtiendo hasta una simple ida al supermercado en peligrosa aventura.
Necesitamos encarar las verdaderas cuestiones. Necesitamos volver a un orden moral. De lo contrario, nada se resolverá y estaremos condenados a ver repetirse la tragedia. El dolor de esta última se irá desvaneciendo poco a poco. Y seguiremos escuchando pedidos de más controles de armas hasta que aparezca el próximo monstruo.




viernes, 14 de diciembre de 2012

"Por la ley del Evangelio queremos ser gobernados..." (II) - En defensa de la idiosincrasia argentina, nos oponemos al proyecto de reforma del Cód. Civil


 La Inmaculada Concepción es tan venerada por el pueblo argentino
que en tiempos de Belgrano se levantaba bandera de enganche
para pelear por las Provincias Unidas "bajo el amparo de la Inmaculada 
Concepción". 
Azul y blanco, el manto de la Inmaculada,  son los colores de la Ssma. Virgen, según
consta ya en crónicas del siglo XVI (v.g. Relación de las cosas del Yucatán, de Diego de Landa). Son los colores de nuestra Bandera.
En nuestra Patria la Inmaculada es la Reina y Patrona, la Virgen de Luján, y también tienen rango patronal regional la Virgen de Itatí (ver foto), Ntra. Sra. del Valle de Catamarca, Ntra. Sra del Milagro, en Salta, y otras, que representan el misterio que la Santa Iglesia celebra el 8 de diciembre.

Continuamos con esta 2a. nota la publicación de la ponencia presentada en la Audiencia púbica del 9 de noviembre pasado en Salta "Una reforma que choca con la idiosincrasia e  identidad del pueblo argentino".
También evoca el mismo himno provincial a los heroicos caudillos que dieron su vida en defensa del federalismo y las autonomías regionales, como el Gral. Angel Vicente Peñaloza, el Chacho, y Facundo Quiroga, en que ese legado cultural estuvo tan presente que la bandera federal aludía a la defensa de los valores religiosos. Pues eran tiempos en que la ideología anticristiana de minorías centralistas que querían adueñarse del país intentaban imponer leyes contrarias al sentir de la población.
Un dato poco conocido es que historiadores tan divergentes en sus concepciones como José Luis Romero, liberal y socialista, y Vicente Sierra, admirador de la obra misionera hispanoamericana y su legado, coinciden en que la idiosincrasia argentina se forja en el período fundacional (siglo XVI). Y es obviamente una idiosincrasia católica. Esto explica que el argentino, y dentro de él, destacadamente el norteño, sea un pueblo de mentalidad cristiana, que se manifiesta desde un comienzo en las actas de fundación y en los nombres de las ciudades.

Esta verdad histórica concuerda totalmente con lo enseñado por S.S. el Papa Juan Pablo II al valorar que, a diferencia del largo proceso evangelizador de la Europa romana y medieval,”las naciones iberoamericanas nacieron cristianas” (cf. Homilía pronunciada en San Salvador de Bahía, Pronunciamientos del Papa en Brasil, ed. Loyola, p. 192). 
Nos encontramos en el marco del Bicentenario, que no debe ser una evocación hueca de sentido ni prescindente de la verdad histórica. Con la Revolución de Mayo tuvimos el advenimiento de nuestro primer gobierno patrio. Expresivo de esa mentalidad nacional, 260 años después del nacimiento de Santiago del Estero, “Madre de Ciudades”, es el hecho de que la Primera Junta dedicó su primera proclama a lo que más interesaba: asegurarle a una población expectante el amparo y protección del nuevo gobierno a “la conservación de nuestra Religión Santa” y  la “observancia de las Leyes que nos rigen” (reproducción facsimilar disponible online e impresa entre muchos otros por “Historia de la Argentina” de Ernesto Palacio, Ed. Revisión,  t. II, p. 8).
La bondad de la ley era exigida por gobernantes y gobernados y por eso tuvimos el País que tuvimos, que hoy, lamentablemente, con criterios tan ajenos a ese “Bonum” por parte de quienes promueven la reforma, corre peligro de sumirse en el caos de una ruptura total con su tradición jurídica.
Antecedentes semejantes que caracterizan una identidad que hay obligación oficial de respetar, so pena de entrar en colisión con las mayorías, encontramos en la propia Bandera Nacional, que en tiempos de Belgrano era usada como bandera de enganche con la divisa: Provincias Unidas “bajo el amparo de la Inmaculada Concepción”, cuyos colores son los de esta advocación mariana que se celebra con feriado nacional el 8 de Diciembre. Historiadores como Corvalán Mendilaharzu sostienen con fundamento que esos colores fueron elegidos como los más aptos, por su simbolismo mariano, para lograr la adhesión del pueblo argentino a la nueva insignia y a la causa independentista.
Asimismo, para dar la batalla de Tucumán, a instancias de prominentes tucumanos y salteños,  el Gral. Belgrano encomendó a la Virgen de la Merced la suerte de la lucha obteniendo el histórico triunfo sobre las fuerzas del absolutismo peninsular, que dio nuevos bríos a la gesta que culminó en  la Independencia. Dada la percepción colectiva de la ayuda de la Virgen, en ese día de su festividad, le entregó el bastón de mando designándola Generala del Ejército Argentino con aplauso de todos.
Estos pocos ejemplos de los que podríamos citar muchos más en todos los tiempos muestran que el pueblo argentino siempre mantuvo ese patrimonio de ideas y valores heredado de nuestros mayores.
Así lo hicieron ilustres prohombres como Castro Barros, representante de La Rioja en el Congreso de Tucumán, defendiéndolas vigorosamente contra quienes querían borrar nuestras raíces cristianas.
Es importante tener presente ese fondo de cuadro hoy en día en que los argentinos asistimos desconcertados a una serie de reformas e intentos de reformas, como la que nos ocupa, no deseadas por la mayoría, porque atentan gravemente contra esas esencias tradicionales, que nuestros mandatarios, excediendo el límite de sus mandatos, se proponen imponer. (continúa próximamente)

viernes, 7 de diciembre de 2012

El pombero de la siesta o cambá Bolsa - Mitología Guaraní - Tradiciones de nuestro pueblo



Envía Mercedes Díaz Colodrero 
El pombero de la siesta o cambá Bolsa- Mitología Guaraní
(viejo de a bolsa)
                    -Cuentan que Don Pombero andaba suelto por el monte entre los matorrales una siesta de calor y un cunumicito( niño) muy cabezudo ( así se llama a los traviesos en el litoral) se escapó de su casa y se internó en el monte solo, desobedeciendo a sus padres. Don pombero que estaba a la sombra de un árbol fumando su cigarro lo vio pasar y le preguntó al niño:- No deberías estar acostadito o a la sombra con tu gente cuando el calor del cuarajú (sol de siesta) calienta?- El niño muy asustado y sonrojado le respondió: -Sí, pero quise salir a buscar fresco en la sombra del timbó que está al lado del río y jugar allí un ratito, justificándose y tratando de disimular su  miedo. Entonces el Pomberito, que vio la picardía en sus ojos se le acercó despacio, lo cargo y lo metió en una bolsa grande que tenía escondida en el tronco del árbol a la vez que le dijo:  
             - a todos los cunumí que desobedecen al  Tupá mintiendo (Dios) o al tata y se escapan de ñde roga ( su casa) en la siesta, se los lleva el Cambá bolsa así que no perdamos más tiempo y te llevo a tu rogá (casa), escondete en mi bolsa y avisale nomas a los otros que de siesta chamigo no se sale, el calor atrae a todo bicho malo como mboí  (víbora) , yaguaretés y aña (Diablo) anda suelto comiendo gente y sacándole el alma.
                    Después de dejarlo en su casa asustado y también agradecido por el consejo, el cunumí contó con los ojitos de guapurú (fruto silvestre pequeño como una cereza, de cáscara color negro y pulpa blancuzca  muy dulce que crece en el monte) muy abiertos a sus hermanitos que de siesta anda el  cambá bolsa y se lleva a los que son desobedientes. De allí salió la vieja leyenda del viejo de la bolsa; que en el litoral es el Pomberito de la siesta o camba bolsa, que anda escondido por los patios de las casonas a la sombra del ñangapiry (árbol que da un fruto rojo muy dulce y pequeñito que parece un tomate microscópico).
             De todos los duendes del litoral, el Pombero no sólo es el más conocido, sino el que posee más descripciones. Incluso aseguran que se trata de familias enteras de duendes a los que llaman pomberitos. Tiene una apariencia inconfundible:
             -pequeño, peludo, de pies exagerados, barba larga, cara muy ajada por el sol y los años, sombrero de ala ancha y con un cayado o vara de tronco de guayabo o timbó. A veces le gusta presentarse ante los adultos como un ser alto y delgado, casi como una caña.
             Se dice que si uno desea tener éxito en alguna empresa difícil o riesgosa hay que buscar al Pombero o bien un árbol hueco en medio del monte y le dejarle un poco de tabaco rubio y caña. Así chamigo Pronto se recibe su ayuda. Muchos han intentado pedirle que haga daño, pero el Pombero no daña gente ni animales, sólo ayuda y asusta de vez en cuando a los niños traviesos o desobedientes; por eso les digo: - Hay que contarles a los cunumicitos que de siesta anda  el Pombero o camba bolsa buscando niños que no quieren dormir siesta.( kambá o camba en guaraní quiere decir negro). Estos duendes de la mitología guaraní son benignos ya que defienden a la madre naturaleza, al sol y a la luna. Es muy difícil encontrar personajes que Hagan daño, salvo añá ( el diablo ) y las criaturas que crea, los espectros o pora como se llaman a los fantasmas.
             (versión adaptada por la autora de una leyenda guaraní que se conoce por los cuentos que se trasmiten vía oral a los niños en el litoral)

jueves, 22 de noviembre de 2012

"Por la ley del Evangelio queremos ser gobernados" - NO a la reforma del Código Civil



                    En el Norte argentino, la tradición viva manifiesta los deseos profundos de la población. En el "tinkunaco" de La Rioja, desde el siglo XVI, el Inca le entrega al gobernante el Evangelio, diciendo: "Por esta ley queremos ser gobernados"
                               
Salta, 9 de noviembre de 2012 - Audiencias públicas para debatir la reforma
Las audiencias para debatir el Anteproyecto de reforma del Código Civil impulsado por el Poder Ejecutivo Nacional nos dan ocasión a los ciudadanos de hacer oír nuestra opinión sobre un cuerpo jurídico que,  de ser aprobado,  afectará a fondo la vida de cada niño, joven o adulto de nuestro País y todo su ordenamiento legal y político-social.
Les agradecemos a los señores legisladores la buena predisposición de oír al pueblo, ya que quienes legislan y gobiernan siempre deben oír a la opinión pública verdadera, la que no es creada artificiosamente mediante dinero, presiones políticas o censura.
La iniciativa es acorde al sistema que  nos rige, cuyo federalismo tan encomiable y  benéfico sin embargo muchas veces no se expresa en  los hechos políticos; permite que las distintas jurisdicciones puedan ser tenidas en cuenta e influir en cuestión tan grave para los destinos del País, no en base a un criterio meramente numérico sino a la construcción pluri-centenaria (que comenzó con la fusión cultural y étnica, en la Argentina fundacional) de una nación conformada por “provincias unidas”.
Provincias que forjaron la Nación y que, por la distancia de la capital, por el centralismo que tanto daño hizo, y por la concentración poblacional desproporcionada en unos pocos grandes centros, parecen pesar muy poco a la hora de tomar decisiones que afectan a todos los argentinos. ¡Qué responsabilidad de los legisladores ante el País, ante Dios -“fuente de toda razón y justicia” de acuerdo a la Constitución Nacional-, y ante la historia! Queremos estimularlos a que lo hagan de acuerdo a las mejores ideas y tendencias de nuestro pueblo.
Se dice de la región Noroeste que es la matriz cultural de la Argentina. No se trata de localismos mezquinos sino de grandes verdades históricas: fue la primera Gobernación –“del Tucumán”-, que contó con el primer Obispado, y la primera Universidad, la de Córdoba del Tucumán, hechos fundacionales ocurridos en los siglos XVI y XVII que dejaron hondas huellas.
Por eso la Dra. en Historia Amalia Gramajo de Martínez Moreno, santiagueña, habla de “el pueblo del Noroeste”. Y puesto que en el Noroeste estamos hagamos referencia a un hecho cultural reciente de esta región que es síntoma de que esa continuidad espiritual -silenciada por el centralismo de ayer y de hoy- continúa vigente.  Doce años atrás, mediante ley provincial 6945 del año 2000 se oficializa el Himno de la Provincia de La Rioja, que sintetiza verdades históricas que es oportuno recordar, porque reflejan un sistema de valores y creencias y un estilo de vida muy arraigado en toda la región que, -dice su letra- “escuchando el violín de Solano, su palabra bendita aprendió”.
Alude así al gran forjador social, al gran evangelizador y taumaturgo del Noroeste, San Francisco Solano, que aquí en Salta, en la región del Esteco, donde se encuentra la vigorosa vertiente que hoy mana abundantemente, que hizo brotar para que los naturales de la zona pudieran vivir libremente de su producción fundó ‘una Cristiandad de 50 pueblos de indios’. El manantial se encuentra no lejos de la Iglesia que lleva su nombre, en El Galpón, Departamento Metán.
El mismo fue autor de la conversión al catolicismo de 9.000 diaguitas, en aquel memorable encuentro o tinkunaco que celebran en La Rioja los descendientes y continuadores de naturales y españoles desde tiempos inmemoriales, en que el pueblo, por medio de su Inca, entrega al Gobierno el Evangelio, y le dice, en un gesto lleno de significado: “por esta ley queremos ser gobernados”.
(continúa)