sábado, 6 de junio de 2020

SIGLOS de FE..., 12a. nota - La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia

La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia - 12ª nota

Nuestra Señora de la Candelaria de El Buen Suceso - Quito -
De fisonomía imponente, como quien tiene en sus manos
las llaves de la Historia...
La que aplasta la serpiente y eleva la civilizaciónEstos aspectos caracterizan una civilización cristiana.
Existen lados negativos y pecados, que, todos sabemos, se encuentran en cualquier sociedad. Si se la compara con la de los aztecas, incas o bárbaros chiriguanos, ¡qué diferencia! Del día a la noche, a pesar de los indigenistas.
Una esencial es que en las sociedades paganas son raros o inexistentes los perceptibles impulsos al bien, cuando no se los persigue implacablemente con costumbres aberrantes (ver nuestra ponencia La Antropología indigenista: Revolución cultural que amenaza a la Iberoamérica cristiana).
En nuestro “Siglo de Oro”, pese a excepciones como Lerma y otros malvados, que por supuesto no faltan, la virtud y el bien son enseñados y promovidos, y constituyen el fundamento de la sociedad.
El bien más preciado de la historia fundacional americana es la presencia mariana. El 12 de diciembre de 1531, Nuestra Señora se manifiesta como la bíblica zarza ardiente, Purísima e Inmaculada, en Guadalupe, que en lengua náhua significa “la que aplasta la cabeza de la serpiente”. Tal vez señalaba la misión de América de, por una unión especial con María, aplastar la serpiente de la Revolución anticristiana. Lo cierto es que la aparición inaugura la gran época marial de Iberoamérica.
En Itatí concede a la Argentina naciente gracias de caudal paranaense, mereciendo el bello título de Reina de la Civilización en la Cuenca del Plata.
A Córdoba, que recurre a Ella por medio del Cabildo, le arregla su economía a principios del siglo XVII. Será la base del esplendor cordobés que podemos admirar en la manzana jesuítica, en las haciendas y capillas que blanquean las alegres serranías de Punilla y Chancaní.
En América revisten sin igual importancia las revelaciones de El Buen Suceso a Sor Mariana de Jesús Torres y Berriochoa, en el Monasterio de la Limpia Concepción de Quito, que comienzan a fines del siglo XVI. Prevén sucesos de los siglos venideros hasta la derrota del proceso que oprime la patria y la Iglesia, en las proximidades del siglo XX; y señalan el llamado primacial de América a ser el lugar privilegiado del renacer de la Fe, las instituciones y las costumbres católicas (cf. Elena Beatriz Brizuela y Doria de Mesquita Errea, Profecias de El Buen Suceso: en 1634, para nuestros dias).
Un siglo después de Guadalupe, llega desde Brasil la Imagen de la Purísima Concepción, rumbo a una hacienda santiagueña (donde sólo llegará su compañera, la Virgen de la Consolación de Sumampa, Patrona de los transportistas).
Una fuerza misteriosa frena a bueyes y carretas a la vera del Río Luján, donde se queda. Comienza su gesta sobrenatural de traslados, gracias y visitas. Vuelve con sus hábitos bordados de cadillo, provocando las amorosas reprimendas del Negro Manuel, ufano de ser su esclavo. La primera fundadora de la Villa de Luján envía densas nubes que envuelven a los malones impidiéndoles devastar el pueblo y las haciendas comarcanas. Desde su trono en las pampas es Patrona de la Argentina.

(Sigue en nota 13a.: De la aparición de la Virgen de Guadalupe hasta el milagro de la Virgen de Luján: un siglo... y un balance monumental)

SIGLOS de FE..., 11a. nota - Los vasallos deben ser fuertes pues son los brazos del Reino

Encuentro entre dos grandezas, la hispana y la incaica:
Célebre casamiento entre el noble español Martín de Loyola, de la sangre de San Ignacio de Loyola, y la princesa o ñusta Beatriz Clara Coya, magnífico ejemplo
de la obra que Salvador de Madariaga sintetiza así: lo que hizo España en América fue ennoblecer. En tal sentido, y pese a las tendencias absolutistas del Renacimiento, el
Virrey del Perú, Marqués de Cañete, gobernante de estos reinos del Tucumán, quería que los vasallos fuesen fuertes pues los consideraba los brazos del Reino. ¡Qué contraste con los políticos estatistas y dirigistas de nuestros días, que casi siempre tratan de empequeñecer a toda costa a quienes
no forman parte de su grupo de poder.

Continuamos presentando este ensayo de visión católica y señorial de nuestra historia, analizando en particular la influencia de la civilización cristiana y de las clases dirigentes en los acontecimientos - 11ª nota -

Encanto hispano-indígena
Así se va formando la Argentina hispano-indígena… Florece la originalidad y fuerza del arte colonial mestizo en la gracia de los Angeles Arcabuceros, en las macizas torres de las capillas quebradeñas, en los nombres de lugares, llenos de poesía, donde se entremezclan las voces castellanas con las de los juríes, diaguitas y comechingones.La Argentina: Tierra de plata
Las historias de la Sierra de la Plata y del Rey Blanco hacen soñar a los conquistadores e ir en pos de ellas. De aspiraciones envueltas en la niebla dorada de la fábula va asomando el nombre de la Argentina. El afán de “haber riquezas” se entremezcla con el atractivo de la excelencia de los metales. El río de Solís se transforma en la promisoria vía del Río de la Plata.
El nombre de la patria nace de ese sueño, preanunciado en la Argentina y Conquista del Río de la Plata, de Barco Centenera. El encanto del timbre bautiza a La Argentina manuscrita de Ruy Díaz de Guzmán.
La aristocrática marca distingue a un país de armónicos contrastes, contorneado por una muralla nevada que roza los cielos, y un río que desemboca majestuoso en el océano; una quebrada de coloridas cumbres, sombreada por nubes que parecen ciudades, y una tierra de fuego erizada de antárticos hielos magallánicos.

La sociedad ennoblecida - El gobierno del Marqués
En el mundo hispanoamericano florece la sociedad orgánica y familiar (ver nuestra ponencia sobre La Civilización Cristiana, Mariana y orgánica de la Argentina auténtica).
En Lima el Marqués de Cañete, Virrey del Perú, pasea a caballo sin guardias ni escribientes, y se detiene a conversar con la gente. Regala un género, que la Marquesa le ha traído de España, a un armero, porque lo ve trabajando en traje de gala, para que se haga uno de trabajo. Y además lo trata de pariente, por apellidarse Mendoza, como él.
El Virrey representa al Rey, que es padre de sus vasallos, como lo documentan las Reales Cédulas de Felipe II en el Archivo de Charcas, que mandan a determinados fulanos olvidadizos volver a España “a hacer vida con su mujer”.
Desde su palacio, el Marqués de Cañete ve el duelo de dos nobles espadachines y su coraje lo admira. No permite que los encarcelen y se aboca el caso como Justicia Mayor del Virreinato. Los “arresta” en una posada donde son bien atendidos hasta curar de sus heridas. Les envía barras de plata en premio de su gallardía. Finalmente, los reúne y los reprende suavemente, volviéndolos amigos.
Como Isabel la Católica con las niñas nobles pobres, educan en palacio –él y su mujer- a los hijos de conquistadores. A veces los manda con las mejores comidas de su cocina a agasajar a sus madres. Considera –contra el absolutismo que ya se insinúa- que los vasallos son los brazos del reino cuya cabeza es el Rey, y que, como tales, deben ser fuertes (exactamente lo contrario de lo que se proponen los gobernantes de hoy…).
(Sigue en nota 12a. : La que aplasta la serpiente y eleva la civilización - Por una visión católica y señorial de nuestra Historia)

SIGLOS de FE..., 10a. nota - San Francisco Solano, artífice de los cimientos de la nación argentina


Preciosa imagen de San Francisco Solano, de Corrientes (foto: Ezequiel Mesquita).
La acción misionera de este hidalgo y franciscano, hombre de Dios, de carisma profético, obrador de milagros, resucitador de muertos e intérprete y forjador del alma de españoles, criollos e indígenas, debe contarse entre los principales factores que formaron la Argentina fundacional, no menos que otros prohombres de nuestra historia cuatricentenaria. Merecidamente reconocido como Patrono de nuestro folklore, fue un inspirador de nuestra música tradicional y mucho más que eso, contribuyendo como pocos para la grandeza cristiana de nuestro País.

San Francisco Solano y un Pentecostés en La Rioja - El Niño AlcaldeLa Rioja, habitada por pocos centenares de españoles e indios, con sólo dos años de vida es amenazada por la avasalladora fuerza de 9.000 diaguitas de guerra. Le han cortado el agua que va por la acequia, intentando doblegarla por la sed antes de exterminarla. El Teniente y los vecinos se disponen a vender cara su vida, en ese Jueves Santo del año 1593.
Se encuentra en la aldea San Francisco Solano, quien se adelanta al entrevero y les habla en una lengua que –prodigiosamente- aborígenes y españoles entienden. Su palabra es como un dardo transformador; los indios desisten de su propósito y se convierten.
Siguen luego días de catequesis y contacto con el santo. Los guerreros se bautizan y se hacen amigos de los cristianos y vasallos de Su Majestad -que fue, recordemos, quien envió a este hombre de Dios.
Este Pentecostés riojano muestra las virtualidades de la obra misionera y las gracias especiales que Dios concedió a nuestros antepasados. San Francisco presenta a los diaguitas como su Señor al Niño Dios vestido de alcalde, de terciopelo oscuro, gorro de piel, hebillas y botones de plata, empuñando la vara del mismo metal, como lo vemos en el Convento de La Rioja.
El oficio de alcalde era exclusivo de los vecinos feudatarios o encomenderos, dignidad que se vio enaltecida de tal modo por la mayor figura misional de América.
Tocó San Francisco varias claves: la unión del orden espiritual y temporal, de lo español y lo indígena, la idea del alcalde como protector providencial. Engrandeció al mismo tiempo un tipo humano que sería denigrado sistemáticamente por los enemigos de nuestro pasado.
Fue un milagro fundacional. Toda La Rioja revive en él su Tradición desde hace 400 años.

Taumaturgo y profeta
San Francisco Solano… La magia de su música y el atractivo de los imponderables que transmitía, cautivaron al salvaje, sacudiendo el alma turbia..., como dice la zamba.
Dios le dio el poder de obrar milagros reiterados y evidentes que el proceso de canonización registra cuidadosamente. Resucita un indiecito; descubre tramas ocultas; ve cosas que pasan en otros lugares; anuncia la suerte que espera a las ciudades: “Salta saltará, Tucumán florecerá y Esteco desaparecerá”: todo se cumplió religiosamente.
En el Perú anuncia que, por sus pecados: “perderse tiene Trujillo...”. Algunos franciscanos minimizan estas palabras ante los pecadores que, con un saludable sobresalto que podría haber obrado su conversión y evitado el castigo, los consultan. Finalmente, el terremoto viene y ellos desaparecen en él! La Justicia divina no hablaba en vano por boca del Apóstol de América...
Hace brotar agua salvadora en poblados atenazados por la sed: Río Hondo, Trancas Viejo, Metán, La Rioja... Domina lenguas indígenas que aprende con rapidez inusitada. Gana a los naturales hablando mejor que ellos su propio idioma, como en Socotonio, La Magdalena, La Rioja…
Es un artífice de nuestros cimientos nacionales.


Luis María Mesquita Errea
SIGLOS DE FE EN ARGENTINA Y AMÉRICA PREANUNCIAN UN FUTURO GLORIOSO –
La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)
10ª Nota


(Sigue en nota 11a. : Los vasallos deben ser fuertes pues son los brazos del Reino)

SIGLOS de FE..., 9a. nota - Santos Contrarreformadores en el Perú y el Tucumán y hechos dignos de nuestra propia Légende Dorée

Santo Toribio de Mogrobejo, hidalgo y gran Arzobispo de Lima, misionero incansable entre los indios del Perú. Levillier le consagra importantes páginas en su "Nueva Crónica del Tucumán", como también Fray Reginaldo de Lizárraga, OP Cayetano Bruno, SDB, y muchos otros (Foto: agradecemos la gentileza del Foro de Villaquejida).

Santos contrarreformadores
Nuestra ciudad católica fue forjada por grandes hombres y aun por santos contrarreformadores de la talla de Santo Toribio de Mogrobejo, Arzobispo de Lima. De la Arquidiócesis de Los Reyes era sufragánea la diócesis tucumanense, campo de acción privilegiado de San Francisco Solano.
Se dan numerosos hechos dignos de la Légende Dorée, como aquel Padre Jarandilla que pasaba en su mula por encima de los ríos crecidos, para admiración de los indios a quienes consagró su vida, como nos cuentan los amenos y acreditados relatos de fray Reginaldo de Lizárraga; San Blas que aparece y protege a los defensores de Corpus Christi; San Francisco Solano que devuelve la vida a los muertos y toca inolvidables melodías en honor de la Virgen. Llena el espíritu el sonido de ese misterioso violín milagrero por nuestros valles y campos despertando resonancias y consonancias profundas en el alma aborigen.


(Sigue en nota 10: San Francisco Solano, artífice de los cimientos de la nación argentina)

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SIGLOS de FE..., 7a. nota - Cabildantes, guerreros e intervenciones providenciales en la Argentina fundacional

El Cabildo histórico de Salta, joya arquitectónica de nuestro pasado, cuyo valor simbólico es incalculable. Pues constituye un recuerdo vivo, salvado casi milagrosamente de correr la suerte de los demás cabildos que (de acuerdo a una antigua norma emanada de los Reyes Católicos para los Reinos de Indias) hermoseaban todas las ciudades históricas; una presencia majestuosa de los tiempos en que existía la sociedad orgánica y vecinal, en que los cabildos ejercían una auténtica representatividad y se dedicaban afanosamente al bien común. Este orden fue paulatinamente socavado por el iluminismo y absolutismo del siglo XVIII y recibió su golpe de gracia con la instauración de la república laica, centralista y liberal encarnada por Rivadavia, que abolió esta institución clave de la Argentina fundacional.

Luego de la presentación en Salta de "Crónicas del Tucumán" nº 1, de la que informaremos próximamente a los estimados lectores, retomamos nuestro ensayo de visión católica, tradicional y señorial de nuestra historia, expuesta en "Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso - La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)"

Cabildantes
La nueva ciudad no es sostenida ni gobernada por el Estado. En cada fundación se designan los vecinos que la gobernarán por un año a través del cabildo, presidido por el Gobernador o su Teniente. De manera espontánea y natural, la dignidad de cabildante tiende a hacerse hereditaria: se forma una aristocracia de profundo arraigo, íntimamente vinculada a los intereses de la población y al bien común, que juega un papel protagónico en toda nuestra historia.

Santiago Apóstol protege el linaje de Juan Gregorio BazánEstos focos urbanos de Cristiandad y sus pobladores pasan por muchas vicisitudes y son frecuentemente asolados por los indios de guerra.
En el Tucumán, como en toda América, se suceden apariciones del Patrono San Santiago, “luz y espejo de las Españas”, que ampara a los cristianos en los momentos críticos.
Una de los episodios más dolorosos de la época es la tragedia del Benemérito de Indias Juan Gregorio Bazán. Acaba de traer a su mujer, recién llegada de España, luego de añares de separación, ya que por fin está en condiciones de recibirla con nobleza y dignidad, para vivir juntos para siempre. Pero en la guazabara del río Siancas se frustran cruelmente los sueños familiares. A su perentoria indicación, los miembros de su familia huyen despavoridos antes de consumarse la desgracia. La sangre del heroico Bazán y la de su yerno, Diego Gómez de Pedraza, riegan el suelo salteño.
Perdidos en lo desconocido del Nuevo Mundo, la viuda del conquistador, su hija María, también viuda, y los pequeños huérfanos van siguiendo en penosa travesía a un misterioso jinete, al que nunca logran alcanzar. Los indios los persiguen, pero un obstáculo desconocido les impide abalanzarse sobre ellos. ¿Quién los guía y ampara al mismo tiempo?
El joven esclavo Francisco Congo declara que no es otro que San Santiago el que los hace llegar a Esteco milagrosamente.
En Antinaco, sobre el Cerro Velasco, se venera una original imagen del Apóstol caballero. Lo representa en natural simbiosis de guerrero hidalgo y de gaucho, atropellando a los moros al galope empuñando su espada de plata. Es tradición que los devotos corran detrás del santo en las fiestas patronales, evocando, al parecer, el milagro que preservó el linaje de los Bazán, que hizo historia en La Rioja virreinal.


(Sigue en 8a. nota - Intervenciones sobrenaturales patentes y reiteradas amparan las primeras poblaciones argentinas)

SIGLOS de FE..., 8a. nota - Intervenciones sobrenaturales patentes y reiteradas amparan las primeras poblaciones argentinas

La Cruz de los Milagros de Corrientes, en la Iglesia de la Santa Cruz,
sagrado testimonio cuatricentenario de la acción de la Providencia en la Argentina fundacional - Aquellos "científicos" de la Historia y la Antropología que desconocen estos acontecimientos documentados por las crónicas, dan muestras de no conocer la Argentina ni su historia real, ni conservar vínculo alguno con nuestros antepasados, protagonistas de esos hechos memorables que dejaron marca indeleble en el alma de nuestro pueblo.
Continuamos la publicación de este ensayo de visión católica, tradicional y señorial de aspectos esenciales de nuestra Historia tomado de:
"SIGLOS DE FE EN ARGENTINA Y AMÉRICA PREANUNCIAN UN FUTURO GLORIOSO –
La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria
 (ca. 1530-1830)" - (8ª nota)

Los relámpagos de San Simón y San Judas en San Miguel de Tucumán – Proeza de Gaspar de MedinaOtro memorable hecho milagroso salvó a San Miguel de Tucumán. Se debió a la intercesión de San Simón y San Judas.
El 28 de octubre de 1578, día de la fiesta de dichos Apóstoles, se produce una brutal acometida de los aborígenes, liderados por el cacique Gualán, indio de talla descomunal, quien en horas de la noche “mató parte de los habitantes, pegó fuego a las casas, que todas hubieran quedado reducidas a cenizas a no haberse aparecido…los Apóstoles San Simón y San Judas, cuya fiesta se celebraba aquel día, en un torbellino de relámpagos que espantó a los bárbaros y los obligó a huir precipitadamente”.
A la acción de los Santos se sumó el coraje del Teniente de Gobernador Gaspar de Medina. La ciudad estaba sin sus vecinos, que habían salido en expedición con Abreu. Prácticamente solo, se abre paso entre la indiada enardecida y mata a Gualán.
Los apóstoles fueron reconocidos solemnemente por patronos de la ciudad. El cronista, P. Francisco Charlevoix, agrega que ‘más tarde, trataron varias veces los Calchaquíes de arruinarla, pero siempre inútilmente; y la piedad de los habitantes les ha hecho atribuir perpetuamente su conservación a la asistencia de sus santos protectores’ (cf. Celia Terán, Arte y Patrimonio en Tucumán: Siglos XVI y XVII, cit. por L.Mesquita Errea in Devisadero de luces doradas en aquel reino del Tucumán.

San Blas enceguece a los indios desde la Torre de GabotoEl relato de este milagroso hecho histórico se lo debemos a Ruy Díaz de Guzmán en La Argentina manuscrita, primera crónica general de la historia argentina. La guarnición de la casa fuerte de Corpus Christi, en el Paraná, a punto de ser exterminada por los guaraníes, es salvada inesperadamente por San Blas quien, espada en mano, los enceguece y pone en fuga, desde la punta de la “torre de Gaboto”.

La cruz de Urunday – Un rayo mata al cacique atacanteDe similares características es el milagro de la maravillosa cruz de Urunday: “Nuestra ciudad, y este es un motivo de orgullo –dice un genealogista correntino-, es la única fundada en la Argentina por un Adelantado, don Juan Torres de Vera y Aragón, habiendo sido puesta su iglesia matriz bajo la advocación de Nuestra Señora del Rosario, el 3 de abril del citado año 1588.
“Luego, el día 9, el fuerte fundacional es atacado por los indios guaraníes, que intentan quemar la cruz que se encontraba fuera de la fortificación. Se produce entonces el milagro, el leño no se quema y un rayo mata al cacique Canindeyú. Ante ello, los indios se retiran y aceptan el dominio español y la fe que estos traen.
“Desde entonces Corrientes venera al santo madero de urunday, que es conocido como la Cruz de los Milagros y se conserva hasta hoy en el templo homónimo en nuestra ciudad” (Dr. Francisco José Scaramellini Guerrero, 5 de agosto de 2006, comunicación al Foro Isabel de Hispanoamérica).


(Sigue en 9a. nota - Santos Contrarreformadores en el Perú  y el Tucumán y hechos dignos de nuestra propia Légende Dorée)

SIGLOS de FE..., 6a. nota - Los olvidados héroes a quienes debemos la existencia de las ciudades-provincia que hicieron la Argentina

Santiago del Estero - Emblemático monumento a Francisco de Aguirre
Santiago del Estero, primera ciudad argentina, le rindió debidas honras a Francisco de Aguirre, consolidador del Tucumán y 2º fundador de la "Madre de Ciudades". Es uno de los monumentos más épicos que existen, que nos recuerda que los vecinos feudatarios, primeros pobladores, debían responder personalmente a cualquier necesidad de defensa, dejar cualquier actividad y su familia para intentar rechazar los ataques de los aguerridos indios de la extensa gobernación, que durante siglos asolarían las ciudades. Quienes hoy sólo buscan motivos de desprestigiarlos, olvidan que sin ellos no hubiera existido la Argentina; que fundaron familias perdurables que constituyeron un aporte esencial para su estructuración; que muchos de ellos fueron nobles o hidalgos de pro, como los llama Levillier, que a pesar de sus defectos y limitaciones transmitieron valores de arrojo, caballerosidad y cristiandad que se encarnaron en el alma argentina. Diversos historiadores de distintos cuadrantes ideológicos reconocen que en esos tiempos fundacioniales se forjaron no sólo la organización político-social que hasta hoy perdura (ciudades, futuras ciudades-provincia), sino algo más esencial: la matriz del alma argentina.

Con la propia sangre
No todo son rosas aquí…ni en ninguna parte ni época. Diversos factores –barbarie, paganismo, deseo de expulsar a los venidos de otra parte, malos tratos e injusticias, odios raciales y religiosos- hacen brotar de las entrañas de la tierra furiosas oleadas de indios de guerra.
Lo fundado ha costado sangre, sudor y lágrimas. Es parte de una realidad sagrada que Jesús vino a traer a todos los hombres y compró con su Sangre preciosísima. La autoridad del Rey, conferida por la Sede Apostólica, no debe ser humillada por los paganos.
Los Vecinos Feudatarios salen al frente de sus mesnadas integrando pequeños y aguerridos ejércitos de connotaciones feudales comandados por el Gobernador, su Teniente o algún vecino Maestre de Campo. Es obligación del feudatario atender las convocatorias sin demora y en forma personal, secundados por sus hijos y paniaguados. No es menuda carga ni tiene cantidad de días por año. Cuando haga falta, con buen o mal tiempo, oportuna o inoportunamente. No sabe si volverá, pero va porque “Dios lo quiere”…
Son realidades trascendentes que, a diferencia de tiempos que vendrán, tienen plena vigencia en este mundo aún emparentado a la Edad Media y a Isabel, ajeno a la mentalidad de colonia defendida por mercenarios. Antes morir que abandonar la tierra donde fue plantada la Cruz, donde nacen cristianos de sangre criolla, mestiza, aborigen y negra. Donde ya se cosechan frescas uvas, se toma vino torrontés y se multiplican las reses. Donde arde frente al sagrario el aceite de las olivas del Arauco, honrando la presencia real del “Pan de los Angeles”, que antes de la transubstanciación fuera harina del trigo de las haciendas.

Criollos de pro
Son éstas en realidad verdaderos feudos aunque la Corona, influenciada por los legistas, niegue a los feudatarios la concesión de jurisdicción política, para que no sean señores feudales en toda la extensión del término (cf. Nobleza y élites tradicionales análogas – Revolución y Contra-Revolución en las tres Américas).
En los siglos XVI y XVII se destacan prohombres hijos de la tierra provenientes, casi todos, de nobles linajes: fray Hernando de Trejo y Sanabria, Obispo del Tucumán, y su medio hermano Hernandarias, primer Gobernador criollo del Río de la Plata; el General y Gobernador Jerónimo Luis de Cabrera II, nieto de dos fundadores de ciudades; el Gobernador interino Francisco Vera Mujica; el Teniente de Gobernador Miguel Salas y Valdez, que traslada Ibatín; el cronista Ruy Díaz de Guzmán; los Avila Barrionuevo, los Gregorio Bazán, los Tejeda, los Toledo Pimentel, los Luna y Cárdenas; el fundador de Nuestra Señora de Belén, Maestro (sacerdote) Bartolomé de Olmos y Aguilera; el hidalgo jesuita mártir, San Roque González de Santa Cruz; el noble vecino encomendero y misionero, Pe. Pedro Ortiz de Zárate, mártir de Santa María de Jujuy.
La grandeza en todos los órdenes estaba al alcance de los nacidos en suelo americano. Y ellos estuvieron a la altura de las circunstancias…


(Sigue en 7a. nota: Cabildantes, guerreros e intervenciones sobrenaturales en la Argentina fundacional)