miércoles, 26 de mayo de 2010

Presentación de libro: SUAREZ, LAS CRONICAS SOBRE UN HEROICO SARGENTO - 26 de mayo - 20 hs. - Av. Belgrano 1002 - Salta

Transmitimos a nuestros lectores la invitación del autor, Marcelo Agüero Urquiza, a la presentación de su libro:

El miércoles 26 de mayo, a horas 20,00 en la Sala Auditorio "WAlter Adet" de la Coordinación General de Bibliotecas y Archivos de la Provincia, de Av. Belgrano 1.002 (esquina Sarmiento) - Ciudad de Salta
presento mi libro:
SUÁREZ. LAS CRÓNICAS SOBRE UN HERÓICO SARGENTO
Quiero que me acompañes, pero si asumiste compromisos ineludibles anteriores a esta invitación o cuestiones de distancias no permiten tu presencia, mándame un correo a mi dirección electrónica, consignando fecha y la ciudad y país donde vives porque tu carta será leída por un locutor en la ceremonia de presentación. Gracias. Cuento contigo.
Un abrazo,
Marcelo R. Agüero Urquiza
mraurquiza@hotmail.com

viernes, 21 de mayo de 2010

Invitación y Homenajes del Instituto Güemesiano de Salta - 25 de mayo, 19 horas - España 730, Salta


El Instituto Güemesiano de Salta, tiene el agrado de invitar a usted a los homenajes que realizará el 25 de mayo, a las 19,00, en su sede de España 730.
- La presidente del Instituto Güemesiano de Salta Ercilia Navamuel, presentará las medallas conmemorativas al Bicentenario y dirá palabras alusivas al 25 de mayo de 1810.
- Conferencia sobre “ La Revolución y su historiografía” por Federico Núñez Burgos, titulada.
- Presentación del Boletín Nº 34, de 300 páginas, dirigido y coordinado por el vicepresidente y director de publicaciones Rodolfo Leandro Plaza Navamuel. Este trigésimo cuarto libro del Instituto Güemesiano de Salta, fue declarado de interés Municipal – Resolución Nº 032/2010 por la Municipalidad de la ciudad de Salta, en el marco del Bicentenario de la Revolución de Mayo.
Además, se presentará una publicación especial, titulada “Belgrano y su legado”, en homenaje del Instituto al prócer, en el Bicentenario, y una lámina del retrato oficial del general Martín Miguel de Güemes Héroe de la Nación Argentina.

Salta, mayo de 2010

Temario del Nº 34


LEY 26.125 GÜEMES HÉROE NACIONAL

HOMENAJES

LA EDUCACIÓN DE LOS PRÓCERES: UNA PERSPECTIVA
HISTÓRICA EN LA FORMACIÓN INTELECTUAL Y
METODOLÓGICA ENTRE LOS SIGLOS XVIII
Y PRINCIPIO DEL XIX - Mirian Violeta Gutiérrez

MAGDALENA GÜEMES DE TEJADA - Margarita Isabel González

DISCURSO - Rodolfo Leandro Plaza Navamuel

ECOS DE LA PATRIA - Lucrecia Castillo

RECITADO - María del Carmen Lobo

CARMEN PUCH DE GÜEMES - Mabel González Escobar

INTERPRETACIÓN GRAFOLÓGICA DE LA
RÚBRICA DEL GENERAL GÜEMES - Liberta Meilán

EL GENERAL MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES. LA FALSIFICACIÓN
DE MONEDAS EN EL NOROESTE ARGENTINO ENTRE 1816 y 1818
Y LA CONTRAMARCA O RESELLO “PATRIA” - Roberto Enrique Díaz

EL MARTÍN FIERRO Y EL ÍNCLITO GENERAL GÜEMES - María Cristina Fernández

INVESTIGACIONES Y ARTÍCULOS

BELGRANO Y SU LEGADO - Rodolfo Leandro Plaza Navamuel

LIBRO DE TESORERÍA - Víctor Fernández Esteban

LAS “MEMORIAS” DEL GENERAL IRIARTE BAJO LA LUPA - Jorge Sáenz

APORTE DE LA RIOJA A LA EMANCIPACIÓN - Luis María Mesquita Errea

GÜEMES, RONDEAU Y LOS CABILDOS DE SALTA Y JUJUY:
CONFLICTOS JURISDICCIONALES Y ACUERDOS - Luis O. Cossio

EL GUARDAMONTE SALTEÑO NOS CUENTA SU HISTORIA - Lucio E. Cornejo. Colaboración Francisco Zenteno

BAUTISMO DE FUEGO DEL CADETE
MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES, LA TOMA
DEL BUQUE “JUSTINA” DE BANDERA INGLESA - Jorge Virgilio Núñez

MILICIAS DE GÜEMES. LOS GAUCHOS Y SUS CAUDILLOS - Mónica Paz

NOTAS Y DISCURSOS

PÁGINAS DE LA REVISTA “GÜEMES” DE LA RECORDADA
PERIODISTA Y ESCRITORA SALTEÑA BENITA CAMPOS

GÜEMES - Martín R. Villagrán San Millán

DOCTOR LUIS GÜEMES. SU LUCHA CONTRA
EL PALUDISMO EN LA REPÚBLICA ARGENTINA - Miguel Ángel Duran

ACCIONES DE GUERRA DEL EJÉRCITO DE GÜEMES - Rosa Cruz de Ibáñez

RECORDANDO EL NATALICIO DEL GENERAL
DON MARTÍN MIGUEL DE GÜEMES EN
LA CIUDAD DE MAR DEL PLATA - Raúl Medina Alvarado

MEMORIA ANUAL 2009

jueves, 20 de mayo de 2010

419 años de la fundación de La Rioja - En la España de los Austrias... en la Argentina fundacional

Señorial monumento al fundador, Juan Ramírez de Velasco,
en el palacio municipal de Todos Santos de la Nueva Rioja - Argentina

JUAN RAMIREZ DE VELASCO, GOBERNADOR, CONQUISTADOR Y FORJADOR SOCIAL EN EL TUCUMAN Y EL PARAGUAY DEL PERIODO FUNDACIONAL
En el 419º aniversario de la fundación de Todos los Santos de la Nueva Rioja ofrecemos a nuestros lectores algunas notas extraídas de la ponencia sobre JUAN RAMIREZ de VELASCO, CONQUISTADOR y FORJADOR SOCIAL en el TUCUMAN y el PARAGUAY del PERIODO FUNDACIONAL, del Prof. Luis María Mesquita Errea, presentada en Córdoba y Salta en el año 2008.

La fundación de las ciudades históricas fue una gran epopeya que se dio en una España de epopeya, la del Emperador Carlos y su hijo, Felipe II, Señor de un Imperio fabuloso, como lo describe José L. Busaniche. Esta epopeya fue transformada en algo irrelevante y descolorido por la "historia oficial", inspirada en el liberalismo revolucionario, antecesor del marxismo y el relativismo post-moderno. Gracias a las valiosas investigaciones que de algún modo tuvieron su origen en la obra de Roberto Levillier, la nobleza y grandeza de la gesta fundacional y de sus protagonistas está saliendo a la luz. El presente trabajo aporta también una visión de la grandeza de la Casa de Austria, de su sueño dinástico expresado en la sigla A.E.I.O.U., para recordar que nuestras primeras ciudades vieron la luz en un marco de grandeza y de humildad, la grandeza de la civilización cristiana y la humildad de todo comienzo, con las primeras casas de adobe, las primeras plantaciones y cría de ganado.
Felicidades a todos los riojanos y ¡que viva La Rioja y su fundador, el caballero Juan Ramírez de Velasco!
I. EN LA ESPAÑA DEL ÁGUILA BICÉFALA
Caballero valiente y prudente qu actuaba al lado del soldado
"…valiente como el que más; prudente en sus juicios; respetuoso, justo y comprensivo; no se rehusaba a ningún trabajo de la guerra; defendía al soldado y en la guerra actuaba a su lado como un soldado más"
[1].
La foja de servicios nos presenta la figura caballeresca de Juan Ramírez de Velasco, impenetrable si no la analizamos con los parámetros de espíritu de aventura y de grandeza propios del contexto histórico.
¿Y cómo era ese contexto? El del mayor imperio que vio el Occidente cristiano, aunque no llevara nombre de tal, simbolizado por el águila bicéfala de la Casa de Austria, extendida a Oriente y Occidente, al Viejo y al Nuevo Mundo, cuyo sueño dinástico expresado en la sigla A.E.I.O.U. (Austria est imperari orbi universi)
[2] se hizo en cierto modo realidad con Carlos V y más aún con Felipe II -al convertirse en legítimo Rey de Portugal: Las circunstancias lo ponían en situación del mayor poderío y gloria como Señor de un Imperio fabuloso nunca visto en el mundo[3].
Un imperio católico y misional, cuyo titular era el Rey de España, pilar de la Santa Liga formada por el Papa San Pío V, cuya armada, comandada por su medio hermano don Juan de Austria, con la intervención milagrosa de Nuestra Señora del Rosario de la Victoria, infligió una histórica y decisiva derrota militar al poderío musulmán en el Mediterráneo.
Era la España de la Contra-Reforma, la de San Ignacio y Santa Teresa, dignamente representada por Felipe II, que lleva a su apogeo el impulso de su bisabuela Isabel.
Esa España emblemática y su gran Monarca deberán enfrentar el embate de la media luna del poderío turco, sumado a las influencias y oposiciones del protestantismo y de la revolución cultural humanista-renacentista.
Fundación de La Rioja (1591)
Como el Virrey Toledo y los grandes prohombres españoles, aflora en la correspondencia de Ramírez de Velasco esta frase definitoria: “si lo que se pretende es la salvación de esas almas…”, asunto que, de acuerdo al historiador jujeño Jorge Zenarruza, constituía una “obsesión” del Gobernador.
Con la misma idea princeps de establecer o consolidar el poder hispano-cristiano prestando el mayor servicio posible a los indígenas se propone refundar una ciudad en la jurisdicción de la desaparecida Londres.
No existían fondos de la Corona para costear todo lo que significaba una fundación. Por modesta que fuese, era preciso contar ante todo con pobladores decididos a radicarse en la futura ciudad, a soportar todas las carencias, a exponer su vida y la de su familia. Era necesario llevar muchísima hacienda y en especial caballos, para tener qué comer y cómo moverse. Había que organizar todo un sistema productivo, desmontando y plantando especies de Castilla que debían no sólo ser traídas de otro lugar sino aclimatarse al nuevo. Se necesitaban carretas para llevar forraje, bastimentos, herramientas, hierro, pólvora, estacas, plantines y semillas, algún mobiliario, documentos y un sinfín de cosas. Y para todo era necesario dinero, ya que la población debía ser sostenida por alguien hasta que comenzara a funcionar el ciclo agrícola-ganadero a inaugurarse.
Quien aportó los fondos para una empresa de bien común de la que esperaba lograr legítimas ganancias materiales, fue el Capitán Blas Ponce, conquistador con vasta experiencia en la región, venido con Pérez de Zurita. Firmó Capitulaciones con el Gobernador Ramírez de Velasco por las cuales se comprometía a sostener la ciudad durante cuatro años, obligándose a gastar una suma no inferior a seis mil pesos por cada año, para, entre otros destinos, pagar el salario de los soldados y la limosna al sacerdote.
A cambio de este aporte imprescindible, se le concedían importantes privilegios. Era sin duda un benemérito, ya que su aporte permitía crear un nuevo foco civilizador y evangelizador, que arriesgaba su capital por compartir los propósitos y con la expectativa de importantes rendimientos.

LA FUNDACION DE LA RIOJA: Gran acierto, gran esfuerzo, promisorios resultados
En camino hacia Londres, con el esfuerzo ímprobo de ir “talando montes y haciendo caminos”, donde sólo existían sendas en el mejor de los casos
[4], se entera Ramírez de Velasco de la existencia de poblaciones indígenas al E del cerro que un día llevará su nombre. Se orienta hacia Sanagasta y Yacampis, donde tiene contacto con los indios lugareños.
Un prohombre liberal decimonónico no tuvo reservas en expresar su sentimiento de “asco” por el indígena. Para Ramírez de Velasco, al contrario, los indios que había encontrado eran “gente gallarda y bien vestida”. Dio un rebato o simulacro de ataque tomando algunos prisioneros, considerando que, ante la desaparición de Londres, era necesario hacer una demostración de fuerza. Pero no tardó en ponerlos en libertad, ordenando que nadie se atreviese a quedarse con objetos de los indígenas, “por que los naturales entendiesen que no se venia a hazerles mal sino bien”.
Como se acostumbraba en la sociedad orgánica, muchas decisiones eran participadas, especialmente con las personas más caracterizadas, de mayor jerarquía y experiencia. Así, luego de recorrer personalmente la zona de Yacampis con los futuros pobladores, encontraron el lugar adecuado para fundar la Ciudad de Todos-Santos de la Nueva Rioja. “…y auiendo su señoría en persona buscado sitio y lugar cómodo y suficiente para fundar y poblar esta ciudad se hallo este lugar y tubo noticia y aviso no auer otro mejor y el acuerdo y boto y parecer del maese de campo blas ponce y capitanes y soldados del campo fue que su señoría poblase y fundase en este asiento la ciudad…”
[5].
Consta que había llegado a la misma “con nu­mero de setenta hombres y setecientos y cinquenta cauallos de guerra y carga y catorze carretas y ciento y beinte bueyes y mucho ganado de cabras obejas y carneros y otros pertre­chos de guerra y bítualla y su señoría del señor gouernador traxo para su persona y servicio ochenta y quatro cauallos y bastimento…”
[6].
No omitió el fundador dejar constancia de su homenaje a la Serenísima Reina de todos los Santos, y comentar, en su posterior correspondencia, que puso la nueva ciudad bajo la advocación de los Santos por honrarlos y cumplir con todos, porque le brindaran su protección y para honrar a La Rioja española, su terruño natal y el de su linaje paterno, donde poseyera el Infante Don Ramiro Sánchez de Navarra sus tierras y Señoríos, y donde hiciera construir la Iglesia de Ntra. Sra. de la Probática Piscina
[7].
Fue ésta la ciudad que fundó personalmente y con la que mostró esa especial identificación, queriendo reproducir en suelo americano la tierra de sus padres.
Dejó constancia en el acta de fundación –áurea y venerable pieza documental- de algo que interesa mencionar, y es el hecho de encontrarse “en este valle que llaman de yacampis quatro leguas de sanagasta y diez de famatina”, yacimiento de metales preciosos conocido en el Tucumán desde remotos tiempos.
Por eso sorprende la versión difundida por algunos historiadores que no hicieron gala de criterio ni rigor científico, y acogida por autoridades poco celosas de la verdad histórica, de que Ramírez de Velasco se habría “equivocado”, creyendo estar al pie del Famatina. Es un ejemplo más de hasta qué punto se desvirtuó y enajenó nuestra historia temprana, quizás por temor a que en ella despuntasen grandes hombres y auténticos valores de civilización cristiana. Los “hombres del asco al indio”, secundados por otros más recientes, menos capaces y de visión más deformada, que adoran al indio pagano y odian al cristiano, nos legaron esta historia tuerta, que felizmente hoy se va aclarando, como una voz de la Tradición que vuelve.
Es bella la épica escena de que da cuenta el testimonio del Escribano Luis de Hoyos: Ramírez de Velasco, a quien imaginamos resplandeciente de “santa embriaguez” fundacional, recibe el símbolo de la gobernación y de la ciudad, el estandarte real, de manos de su hijo primogénito, el Alférez Mayor, y le campea tres veces “…diziendo españa españa españa y estas prouincias y ciudad de todos sanctos de la nueua rríoxa por el católico rrey don felipe nuestro señor”
[8].
Un nuevo pilar de la Argentina fundacional estaba levantado para siempre.

********************
[1] NOTAS sobre “Zenarruza, Jorge – General Juan Ramírez de Velasco – un estudio para su biografía”, Jornada de Historia, Sañogasta, La Rioja, marzo de 2008, p. 1.
[2] “A Austria le corresponde imperar sobre todo el mundo”, lema atribuido a Federico III de Habsburgo, cf. “Siglos de Fe en Argentina y América preanuncian un futuro glorioso - .La formación de la civilización cristiana y mariana en nuestro suelo y su resistencia a la Revolución igualitaria (ca. 1530-1830)”, II Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civ. Cristiana, Salta, septiembre de 2006.
[3] Cf. José L. Busaniche, Historia Argentina, ed. Hachette, cap. VII.
[4] Es ilustrativo leer la desoladora descripción de los campos de La Rioja antes de Ramírez de Velasco de la pluma nada hispanista de Dardo de la Vega Díaz en su obra “La Rioja heroica”.
[5] Alejandro Moyano Aliaga, “La Rioja – Revelaciones documentales acerca de su fundación”, Junta Provincial de Historia de Córdoba, 1991, Testimonio del escribano Luis de Hoyos sobre la fundación de La Rioja, pp. 29 y ss.
[6] Ibid.
[7] NOTAS sobre “Zenarruza, Jorge – General Juan Ramírez de Velasco – un estudio para su biografía”, por Luis Mesquita Errea, Sañogasta, La Rioja, marzo de 2008, p. 57.


[8] Alejandro Moyano Aliaga, “La Rioja – Revelaciones documentales acerca de su fundación”, Junta Provincial de Historia de Córdoba, 1991, Testimonio del escribano Luis de Hoyos sobre la fundación de La Rioja, pp. 29 y ss.
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NOTA: puede solicitarse la ponencia completa de la que extraemos el presente texto a:
civilizacioncristianaymariana@gmail.com

miércoles, 12 de mayo de 2010

Donde está Pedro, está la Iglesia - Ubi Petrus, ibi Ecclesia - Homenaje de desagravio filial a Su Santidad Benedicto XVI


La Fundación Argentina del Mañana invita a sumar su nombre en el mensaje de solidaridad que desde la Argentina enviamos a Su Santidad Benedicto XVI. Vea http://www.fadm.org.ar/ En las últimas semanas el Santo Padre ha sido blanco de una odiosa campaña de ataques a pretexto de abusos cometidos por sacerdotes contra menores de edad, que el Papa se ha esforzado notoriamente en investigar, castigar y reparar.Con el apoyo pernicioso de ciertos sectores de la prensa y de grupos que se ufanan en atacar todo lo que se refiere a Dios y a la Iglesia, este verdadero "tsunami publicitario" busca ultrajar la santidad y la dignidad de la Cátedra de Pedro, para minar la influencia de la Iglesia en la sociedad.Por eso propongo que envíe su nombre en apoyo y desagravio en este mensaje impulsado por la Fundación Argentina del Mañana. El texto completo está en http://www.fadm.org.ar/Después de incluir su nombre, comparta también ud. su solidaridad con el Santo Padre e indique, por lo menos, 4 amigos para fortalecer este acto de apoyo a la Iglesia y al Papa.Gracias por asumir este derecho de nuestra conciencia y esta necesidad de nuestra honra.
A continuación presentamos el texto del mensaje:


Ubi Petrus, ibi Ecclesia
“Donde está Pedro, allí está la Iglesia”
Desde Argentina enviamos un Mensaje de Solidaridad
a Su Santidad Benedicto XVI
A Su Santidad Benedicto XVICiudad del Vaticano
Beatísimo Padre,
Los firmantes, católicos argentinos, de rodillas ante vuestra Sagrada Persona, venimos a presentar a Vuestra Santidad nuestra profunda y sincera solidaridad ante las viles calumnias y torpes ataques de los que ha sido víctima en estas últimas semanas.
Con una hipocresía que tiene pocos antecedentes en la Historia, los mismos intelectuales, líderes políticos y órganos de prensa y televisión que sistemáticamente destruyen la inocencia de nuestros niños y adolescentes — por la difusión incesante de pornografía y la promoción de una cultura en la cual “es prohibido prohibir” — hoy se rasgan las vestiduras delante del abuso sexual de menores practicado por un cierto número de sacerdotes y religiosos indignos. Peor aún: tales corrientes llamadas “avanzadas”, ¡osan culpar por esos abusos innobles a la propia Iglesia, la cual, por su incesante predicación de la moral evangélica, no solamente irguió al mundo pagano del lodazal de una corrupción moral desenfrenada, sino fue el baluarte de la virtud de la pureza a lo largo de veinte siglos!
¿Qué autoridad intelectual y moral tienen tales agresores para exigir la abolición del celibato eclesiástico,— ellos que glorifican la promiscuidad sexual desde la más tierna edad; ellos que distribuyen preservativos a niños, incitándoles a practicar el “sexo seguro”; que corrompen almas inocentes con sus “clases de educación sexual” pautadas por una visión hedonista y disoluta de la sexualidad; y que promueven las relaciones homosexuales, a punto de desear disminuir la edad legal de consentimiento para las mismas?
¿Acaso los abusos sexuales cometidos por sacerdotes y religiosos no son, en su inmensa mayoría, casos de homosexualidad con adolescentes, o sea, precisamente actos que esos mismos intelectuales, líderes políticos y órganos de prensa favorecen? ¿Ellos, que ahora atacan a la Iglesia y a vuestra Sagrada Persona?
Santo Padre, los iberoamericanos somos un pueblo intuitivo que sabe leer el fondo de los corazones: no nos dejamos engañar por las falacias del creciente estruendo publicitario que, en la persona del Papa, en verdad procura derribar al estandarte que empuña; o sea, la bandera inmaculada de las enseñanzas morales de Aquel que es, para la humanidad entera, “el Camino, la Verdad y la Vida”.
Los promotores de la ofensiva publicitaria quieren evitar que nuestros contemporáneos, desengañados de las falaces promesas de felicidad atea de los heraldos de la “modernidad”, vuelvan su atención a la enseñanza tradicional de la Iglesia, incluidas vuestras oportunas denuncias de la “dictadura del relativismo” que, en nombre de la idolatría del hombre, apunta a eliminar cualquier freno a la libertad, legalizando el aborto y la eutanasia, favoreciendo las relaciones prematrimoniales, el divorcio y el pseudo-casamiento entre personas del mismo sexo.
Los que fomentan los ataques contra Vuestra Santidad desean, en realidad, silenciar vuestra voz, porque ella se yergue para defender las raíces cristianas de la civilización occidental y para pleitear el derecho de la Iglesia Católica a intervenir en el debate público respecto a las grandes cuestiones culturales y sociales contemporáneas, a la luz del Evangelio. Lo cual contraría los planes de aquellos que, en nombre del laicismo de Estado, quieren hasta eliminar de los lugares públicos el más sagrado símbolo religioso — el crucifijo, que nos recuerda la Pasión y Muerte de nuestro Divino Redentor.
Los diseminadores de las falsas acusaciones de que Vuestra Santidad habría encubierto — en Munich o en la Curia romana — a los que cometieron abusos contra niños, paradójicamente son aquellos mismos que se indignaron con vuestra Instrucción de 2005, prohibiendo el acceso a los seminarios de candidatos con arraigada tendencia homosexual, o sea, los candidatos que tienen mayor probabilidad estadística de llegar a abusar sexualmente de adolescentes o de niños.
Promotores de la actual campaña de calumnias son también aquellos que no se conforman con el hecho de que Vuestra Santidad, cuando aún Cardenal-Prefecto de la Congregación para la Doctrina de la Fe, denunció al comunismo como “la vergüenza de nuestro tiempo” y condenó la Teología de Liberación de inspiración marxista, que se propagaba en los medios católicos, y con relación a la cual, en fecha reciente, Vuestra Santidad reiteró su posición contraria, en el discurso a los Prelados de las Regionales Sur 3 y Sur 4 de la Conferencia Nacional de los Obispos del Brasil, en visita ad limina apostolorum.
Santo Padre: nosotros, católicos argentinos, sabemos leer en las entrelíneas de los diarios e informativos, el significado más profundo del debate en curso. Y, fieles a las enseñanzas perennes de la Santa Iglesia, adherimos de todo corazón a los “valores no negociables” promovidos por Vuestra Santidad, es decir:
— la inviolabilidad de la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural;— la sacralidad de la familia fundada sobre el matrimonio indisoluble entre un hombre y una mujer; y— el derecho de los padres de educar a los hijos e inculcarles los principios morales y religiosos verdaderos.
Al manifestar nuestro total repudio a la innoble campaña de calumnias contra vuestra Sagrada Persona y al expresarle nuestra solidaridad, no somos movidos solamente por el sentimiento filial que anima a los fieles católicos al ver al dulce Vicario de Cristo en la Tierra atacado por las huestes del mal. Bien sabemos que Ubi Petrus, ibi Ecclesia (donde está Pedro, allí también está la Iglesia). Por eso, queremos hacer al mismo tiempo un acto de fe en la Iglesia Católica y, en particular, en aquellas enseñanzas perennes de su Magisterio que la “dictadura del relativismo” desea ver eliminados de nuestra legislación y de nuestras vidas.
Santidad, en medio de la borrasca, los corazones de millones de argentinos lo acompañarán en su valerosa defensa de los derechos de Dios y de los “valores no negociables”, con sus oraciones, con su fervor filial y con la energía que les viene del Sacramento de la Confirmación que los transformó en auténticos soldados de Cristo.Bien sabemos, Santidad, y es con dolor que lo decimos, que en este momento en que la Iglesia debería enfrentar firme y cohesa la tempestad que se anuncia, entretanto se ve debilitada en su elemento humano por la acción de corrientes que en ella se infiltraron, y que llevaron a las impresionantes lamentaciones de Vuestro Predecesor Paulo VI cuando dijo que “la humareda de Satanás” había penetrado en el Templo de Dios, refiriéndose además a un misterioso proceso de “autodemolición” en curso, después del último Concilio.
Pero tal situación, lejos de producir desánimo, vuelve aún más imperioso que cierren filas en torno de la Cátedra de Pedro aquellos que desean con toda el alma permanecer fieles a las enseñanzas evangélicas. Entre estos humildemente nos incluimos, siguiendo el ejemplo del grande y recordado líder católico brasileño del siglo XX, el Prof. Plinio Corrêa de Oliveira. Y por eso, al tomar conocimiento de esta Declaración con iniciativa del Instituto que lleva su nombre, obtuvimos la correspondiente autorización para hacerla nuestra, considerado que expresa con precisión nuestro pensamiento y el sentir de fervorosos católicos argentinos (cfr.: Instituto Plinio Corrêa de Oliveira http://www.ipco.org.br/).
Dentro de algunas semanas, con ocasión del décimo aniversario de la beatificación de la pequeña Jacinta Marto, y en el año en que se conmemora el centenario de su nacimiento, Vuestra Santidad pisará el suelo de Portugal, adonde Nuestra Señora habló a los tres pastorcitos de Fátima.
Recordaremos entonces la visión profética que la misma Jacinta tuvo en el último período de su corta existencia y que la hizo sufrir tanto:
“Vi al Santo Padre en una casa muy grande, de rodillas delante de una mesa, llorando con las manos en el rostro; afuera de la casa había mucha gente y unos le tiraban piedras, otros lanzaban maldiciones y le decían muchas palabras feas. ¡Pobrecito del Santo Padre, tenemos que pedir mucho por él!”
¿Está llegando esa hora? La pregunta se impone y, por eso, con los mismos sentimientos de Jacinta, pedimos a la pequeña vidente y a Nuestra Señora de Fátima que intercedan ante Nuestro Señor Jesucristo y obtengan para Vuestra Santidad señaladas gracias de discernimiento y fortaleza, con las cuales pueda dirigir la Barca de Pedro con mano segura, en medio del “tsunami” publicitario, mediante el que pretenden hundirla. Esfuerzo vano, porque sabemos que, conforme a la promesa indefectible de Nuestro Señor, al fin “portae inferi non praevalebunt” (las puertas del infierno no prevalecerán contra ella).
Al elevar a Dios esa plegaria desde lo más hondo del corazón, depositamos a los pies de Vuestra Santidad nuestros más respetuosos y filiales homenajes.
Por el Consejo de Administración de la Fundación Argentina del Mañana
Francisco José Balbiani
Teresa Gonzalez del Solar de Dufourq
Tesorero
Secretaría del Consejo de Administración
Juan Carlos Voiseau y Jardón
Presidente del Consejo de Administración

ADHESION
El sitio "Argentina, Señorío y Esplendor" adhiere con todas sus fuerzas al mensaje de la FADM al Santo Padre, e invita a sus lectores y amigos a sumarse al desagravio a S.S. Benedicto XVI

miércoles, 5 de mayo de 2010

Invitación a presentación del libro "Bandera de Macha - La Bandera de Belgrano" - 8 de mayo - 18.30 hs. - Feria del Libro - Stand de Salta

EL GOBIERNO DE LA PROVINCIA DE SALTA
La Comisión Municipal del Bicentenario
El Instituto Belgraniano de Salta


Invitan a Ud. a la presentación y firma de ejemplares del Libro:




“Bandera de Macha”
“La Bandera de Belgrano”


Autor: Eduardo ¨Yayo¨ Pérez Torres



El evento se realizará el día 8 de Mayo a 18:30 hs. En la 36º Feria del Libro, stand de la Provincia de Salta, sita en el Predio Rural de Palermo
CIUDAD AUTONOMA DE BUENOS AIRES

viernes, 16 de abril de 2010

El ideal cristiano de la Caballería - Notas en la festividad de San Jorge, Patrono de la Caballería

La Cristiandad al vivo...
VI JORNADA de CULTURA HISPANOAMERICANA por la CIVILIZACION CRISTIANA - A desarrollarse en Salta, los día 27 y 28 de agosto de 2010






¿Qué es la caballería? Es, ante todo, un ideal, dice León Gautier en su obra “La Chevalerie”, basada en el estudio de los cantares de gesta francos. “Es la forma cristiana de la condición militar. El Caballero, es el soldado cristiano”.
Nació del anhelo medieval de “la paz de Cristo en el reino de Cristo”, que San Agustín definió genialmente como “la tranquilidad en el orden”. En defensa de la paz y el orden verdaderos, el caballero empuña las armas, dispuesto a correr todos los riesgos por amor a Dios, el bien, la patria, la Cristiandad.
El fin de la caballería es extender las fronteras del reino de Dios, y sus leyes comprenden estos mandamientos:
Amar a Dios y practicar su ley
No retroceder
Hacer guerra sin cuartel a los enemigos de la Fe
Ser paladín del Derecho y el Bien y protector de los desvalidos contra la Injusticia y el Mal.
Suponía el heroísmo de toda una existencia y el deseo del Cielo.
La idea de Dios era el aire que se respiraba en la Edad Media,
centrada en la Persona divina y humana de Cristo, sus obras y milagros, quien se entregó por nosotros y nos dio su nombre, y por El nos llamamos cristianos.
“En todas las circunstancias de la vida, acariciando sus hijos en la gran sala del castillo o en pleno combate, elevan su pensamiento hacia el Dios que hizo el cielo y el rocío, que nació de la Virgen y se dejó clavar en santa cruz por nosotros” (ibid.).
Continuadores locales de la tradición caballeresca, los heroicos vecinos feudatarios que fundaron y sostuvieron la Argentina temprana tenían una concepción católica de la vida que dejó huellas profundas en los héroes de la patria.
Luchar denodadamente contra el infiel era la misión fundamental del caballero, a quien la épica presenta como capaz hasta de volver de la otra vida para cumplirla: “Si estuviéramos en paraíso, bajaríamos de nuevo para combatir los sarracenos”.



Fotografía de Santa Teresita en su infancia: “esta niña tiene el cielo en los ojos”, decía su madre. Su dulzura e inocencia se armonizaban con su combatividad por el bien.
Ideas afines de heroísmo por la Fe se encuentran, en tiempos modernos, en los escritos de Santa Teresita de Lisieux, Doctora de la Iglesia, que lamentaba morir en una cama y no en un campo de batalla en las cruzadas, y expresaba la felicidad de guerrear contra los herejes (cf. “Ultimas conversaciones”).
Pues las almas con espíritu de gesta comprenden los peligros que amenazan la Cristiandad, que los caballeros defendían contra el Islam y las herejías revolucionarias a costa de ingentes sacrificios como estar separados de la familia, el castillo y el terruño.

El Papa corona a Carlomagno Emperador del Sacro Imperio en la Navidad del año 800, modelo de gobernante católico y de guerrero
A la cabeza del reino cristiano se encontraban legendarios reyes bendecidos por gracias especiales. El primer rey franco bautizado aparece en los poemas épicos coronado por ángeles que le cantan, de parte de Dios: tú serás mi lugarteniente sobre la tierra y harás triunfar la Justicia y la Ley. De este modo era vista por todo el pueblo la misión de un gobernante católico, ajena a todo absolutismo monárquico…o democrático. Así, enseñaron los Papas, el reino cristianísimo fue “coronado por la mano del propio Dios de prerrogativas y gracias extraordinarias”.
Elogios semejantes podrían hacerse, proporcionadamente, de todas las naciones cristianas, forjadas por esforzados hombres de Dios, como San Gregorio Magno y San Bonifacio, y gobernadas por reyes santos y caballeros como San Fernando de Castilla, San Luis Rey de Francia y San Enrique, Sacro Emperador de Alemania.
En la Iberoamérica del Descubrimiento y la Conquista es a Isabel la Católica a quien se le debe que las naciones americanas nacieran cristianas. La que galopaba las leguas que fuera necesario para combatir infieles y asegurar la paz de su reino. La solícita protectora de sus vasallos indígenas y de todos los necesitados, nobles y plebeyos.
Procurando “el reino de Dios y su justicia”, “lo demás” se daba por añadidura. Como en la “dulce Francia” pintada por la Chanson de Roland, “tierra incomparable, valiente, encantadora, abundante en bosques, ríos y prados, doncellas y bellas damas, buenos vinos y caballeros temidos”.
De ella salieron las cruzadas, “gesta de Dios por los francos”, pues entonces, por obra de la Iglesia, “la Caballería ya estaba formada cuando el Beato Papa Urbano II precipitó todo el Occidente cristiano sobre ese Oriente donde el sepulcro de Cristo estaba en manos de los infieles…”
Roland, en la leyenda de los doce pares de su tío, el emperador Carlomagno, fue el perfecto héroe caballeresco, mientras que Godofredo de Bouillon lo fue de la historia. Era capaz de cortar en dos un camello con su espada, por la fuerza que le daba la virtud de la pureza de costumbres.
El mandamiento de no retroceder fortalecía al caballero, convencido de que: “más vale morir que ser llamado cobarde”. Si un solo cobarde puede descorazonar un ejército, el auténtico caballero se complace en el combate cuerpo a cuerpo, y en dar buenos lanzazos.
Cuando un caballero se degradaba, se volvía indigno de montar a caballo, por lo que se le cortaban las espuelas cerca del talón. Pues había traicionado el alto deber contenido en una “gran fórmula luminosa”: “Recuerda, caballero, que debes ser el defensor del Orden y el que castiga la Injusticia”.
* * *
Los guerreros católicos encarnaron el ideal de Caballería, cuya belleza se expresaba en magníficas armas, estandartes y caballos. Pero lo fundamental era su amor al bien y rechazo al mal, y la heroica dedicación al orden basado en los principios del Evangelio y el magisterio tradicional de los Papas.
Todo católico debe tener al menos algo del ideal perenne de Caballería para defender lo que resta de civilización cristiana y hacer lo posible por su restauración, en un mundo cada vez más trabajado por la revolución cultural, el hedonismo y la falta de ideales. Puede constituir una vocación específica para quienes sienten el llamado de consagrarse a esa causa.
Con ayuda de la Virgen, que en Fátima prometió el triunfo de su Inmaculado Corazón, el orden católico volverá a tener plena vigencia, para bien de la humanidad y gloria de Dios. Como lo expresó Santa Juana de Arco, que libró a Francia de los ingleses:
“los hombres combatirán y Dios dará la victoria”.



La lucha por el ideal de la civilización cristiana: reacción dirigida también contra los adversarios de hoy
La lucha doctrinaria y legal por los ideales de la Civilización Cristiana no puede ser un movimiento en las nubes, que combata fantasmas. Ella tiene que ser la cruzada del siglo XXI, hecha contra la Revolución anticristiana como hoy en concreto ésta existe y, por lo tanto, contra las pasiones anticristianas como hoy crepitan, contra las ideas anticristianas como hoy se formulan, los ambientes anticristianos como hoy se presentan, el arte y la cultura anticristianos como hoy son, las corrientes y los hombres que, en cualquier nivel, son actualmente los promotores más activos de la Revolución gnóstica e igualitaria mundial. Esa acción, la Contra-Revolución, no es, pues, una mera retrospección de los maleficios de la Revolución gnóstica e igualitaria en el pasado, sino
un esfuerzo para cortarle el camino en el presente.
(Texto inspirado en “Revolución y Contra-Revolución”, de Plinio Corrêa de Oliveira, ed. argentina).

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domingo, 4 de abril de 2010

Felices Pascuas adorando el "Lumen Christi" y luchando por Cristo Rey


Lumen Christi… * …Deo gratias

En la liturgia católica tradicional, el Sábado Santo a la noche la iglesia se encuentra envuelta en tinieblas aguardando la claridad del Redentor.
El sacerdote bendice el cirio pascual, símbolo de Jesucristo Resucitado y de la columna luminosa que guiaba en las negruras nocturnas a los hijos de Dios, a su difícil paso por el desierto, pues El es la “lux mundi”, luz del mundo que ilumina a todos los hombres y vence las tinieblas del pecado y el error.
El cirio pascual comunica su luz a la vela del celebrante, del clero presente y por último a la de todos los fieles, inundándose la iglesia de la luz sagrada que destierra la oscuridad.
Esta solemne ceremonia del Lumen Christi recuerda, también, la gesta de los apóstoles difundiendo el Evangelio por el mundo entero, sumido en los errores del paganismo, la conversión del Imperio Romano y el avance victorioso de la cruz en la Europa cristiana y en Oriente, en la Edad Media, y luego en el Nuevo Mundo, continuando adelante con las conversiones, martirios y luchas que caracterizan nuestros días.
El Lumen Christi sigue brillando en las almas y en la cultura verdaderamente católicas, y nunca se apagará, a pesar de la acción concertada de los hombres que, movidos por el poder de las tinieblas, intentan taparlo con la inmoralidad, el olvido de Dios y de su Ley, y el aberrante materialismo de la “sociedad moderna”. Sociedad sacudida por muchas crisis que –en el fondo- constituyen partes de una sola gran crisis: el proceso de la Revolución anticristiana, que acabará con el triunfo del Inmaculado Corazón de María previsto en Fátima (cf. Plinio Corrêa de Oliveira, “Revolución y Contra-Revolución”, Prólogo para la edición argentina; ibid., Cap. I).
En este Domingo de Pascua, emulando el coraje y la confianza de los cruzados y de todos los luchadores de la Cristiandad, pasados y presentes, proclamamos nuestro agradecimiento a Cristo Rey por el don de la civilización cristiana y por la posibilidad que El nos da de luchar en una nueva gesta por la Tradición, por el ideal de un orden político social basado en la ley de Dios, con instituciones y costumbres bendecidas por la luz de sus llagas, de su sangre preciosísima y de su inmolación.
Para que se cumpla plenamente su promesa:
“Vine para que tengáis la vida y la tengáis en abundancia” (S. Jn., X, 10).
Cristo vence, reina e impera, junto a María Reina, su Madre Santísima, que lo ofreció en sacrificio al Padre, al pie de la Cruz, por nuestra Salvación.

Muy felices Pascuas a todos nuestros queridos amigos.

Comisión Organizadora de la
VI Jornada de Cultura Hispanoamericana por la Civilización Cristiana
A realizarse en Salta, el 27 y 28 de agosto del Año de Gracia 2010
civilizacioncristianaymariana@gmail.com